Europa "ha recomendado" a España que prohíba fumar en los bares. Y, España, en lugar de pasar de esa recomendación, como sería lo propio, ha llegado a la conclusión de que es una idea brillante. "Oh si, vamos a convertir este país en un lugar ultrasano y ultrarracional como hacen los ricos", debieron pensar los que mandan.
Y yo me pregunto, ¿a qué viene esta putada? Si, es verdad que soy fumadora, pero si estoy en contra de esta medida no es por eso. Vamos a ver, en primer lugar corta la libertad de las personas y las discrimina. "Los no fumadores tienen derecho a entrar a un bar y respirar aire limpio", dicen algunos. ¿Pero es que alguien de verdad entra en un bar con el objetivo de llenar sus pulmones de aire puro? Señores, por favor. Váyanse al campo. Quien entra en un bar sabe a lo que va.
España siempre ha sido un país muy de bares, muy de salir a tomar cañas. Y eso nos hace felices, somos así. ¿Cuántas veces no hemos estado deprimidos y nos hemos explayado contándole a un amigo nuestras terribles desgracias y el poco sentido de nuestra vida en un bar? Y esas horas, fumando y bebiendo, ¿no nos han hecho luego sentirnos mejor? ¿quién quiere psicólogos existiéndo los buenos amigos y las cañas? Ahora vamos a pensar. ¿Qué pasará cuándo en pleno ataque de sinceridad extrema te apetezca encenderte un piti y te tengas que ir a la puta calle? ¿Por qué no se dan cuénta de que eso va a ser un bajón increíble?
Si, si, que el tabaco mata. Ya nos hemos enterado, ¡gracias! Queremos dejarlo, que no se crean que no. Pero oye... ¿qué pasa? ¿tampoco hacemos tanto daño no? No somos unos apestados, somos buena gente hombre. No nos quiten esos momentos.
Y lo peor de todo es que encima, si aún así uno decide fumar en un bar, va a ser delito. Vamos que te pueden llevar detenido y tener que pagar una multa. No se quién decide lo que es delito y lo que no, pero yo por ejemplo votaría a favor de que ser mala persona fuera delito. Y ser infiel, y mentiroso, y hacer daño porque sí, y jugar con la gente. Eso sí debería ser delito y no fumarte un cigarro. Apuesto a que si hicieran una encuesta preguntando "¿Señor, qué preferiría usted, que este chaval se acostara con su mujer o que se fumara un piti en su bar?", aparte de Mercedes Milá y gente así, la mayoría nos quedaríamos con la segunda opción.
Este país está perdiendo intensidad, ya no es lo que era. Como sigamos por este camino, acabaremos bebiendo cafés del Sturbucks corriendo por la calle, entrando a trabajar a las 7 y pidiendo cita con nuestro analista todos los miércoles. Eso si, con los pulmones bien limpios.
-Yo me quiero ir a la Argentina señores-
domingo, 3 de enero de 2010
jueves, 31 de diciembre de 2009
FELIZ 2010
Había escrito un texto donde contaba cómo había vivido el 2009 y qué cosas le pido al 2010... pero al final me ha quedado demasiado personal como para publicarlo -digamos que, haciendo balance, este año no ha sido demasiado bueno. Eso sí, no quería quedarme sin desearos por aquí un FELIZ AÑO NUEVO.
Ser felices -o por lo menos intentarlo- y cuidado con las uvas que luego hay atragantamientos y esas cosas. Nos vemos el año que viene!!
¡¡¡Y ESOOOOOOO!!!
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Antes de que cuente diez
Se me ha pagado la nueva canción de Fito, lo reconozco. No dejo de cantarla. En la ducha, en el coche, andando por la calle... Aunque aún no me la se entera -es chugilla, no?- me mola como suena la parte que dice "y no volveré a quererte tanto y no volveré a dejarte de querer"
Puedo escribir y no disimular
Es la ventaja de irse haciendo viejo
Es la ventaja de irse haciendo viejo
No tengo nada para impresionar
Ni por fuera ni por dentro.
La noche en vela voy cruzando el mar
Porque los sueños viajan con el viento
Y en mi ventana sopla en el cristal
Mira a ver si estoy despierto.
Me perdí en un cruce de palabras
Me anotaron mal la dirección
Ya grabé mi nombre en una bala
Ya probé la carne de cañón.
Ya lo tengo todo controlado
Y alguien dijo no,no,no,no,no
Que ahora viene el viento de otro lado
Déjame el timón…. y alguien dijo no,no,no.
Lo que me llevará al final
Serán mis pasos, no el camino
¿No ves que siempre vas detrás
cuando persigues al destino?
Siempre es la mano y no el puñal
Nunca es lo que puede haber sido
No es porque digas la verdad
Es porque nunca me has mentido.
No voy a sentirme mal
Si algo no me sale bien
He aprendido a derrapar
Y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va
Como el humo de ese tren
Como un beso en un portal
Antes de que cuente diez
Y no volveré a sentirme extraño
Aunque no me llegue a conocer
Y no volveré a quererte tanto
Y no volveré a dejarte de querer.
Dejé de volar, me hundí en el barro
Y entre tanto barro me encontré
Algo de calor, sin tus abrazos,
Ahora sé que nunca volveré.
martes, 29 de diciembre de 2009
Dublín
Hace un par de semanas estuve pasando el finde en Dublín. En un día y medio no me dio tiempo a tener un opinión de la ciudad, pero sí que recuerdo que me llamó la atención que estuvieran celebrando la Navidad por todo lo alto en los garitos (estábamos a principios de diciembre). También recuerdo que no pasé mucho frío, que lo que vi estaba chulo, que había mucha gente comprando y que todo era carísimo. Espero volver algún día con más calma.
Saludos y FELICES FIESTAS para todos!
jueves, 24 de diciembre de 2009
Avatar
Como ir de setas. Ésa fue la sensación que tuve el otro día en el cine mientras veía ‘Avatar’. Es como sentir que todo lo que está pasando a tu alrededor es tan impresionante que no te puedes concentrar en qué es lo que realmente está pasando. Yo Intentaba ver la película pero el espectáculo tecnológico-festivo de imágenes no me dejaba, me ponía demasiado nerviosa.
“¡Qué bonita esa montaña flotante! ¡Y la jungla por la que están corriendo! ¡Qué bien está hecho el bicho volador! ¿Cómo se hará esta escena? ¿Habrá salido ya el videojuego?”. Éstos fueron algunos de los frecuentes pensamientos que tuve durante las tres horas de peli, que ganará todos los premios que tenga que ganar en cuanto a efectos especiales pero que tiene una historia bastante floja. El argumento parece sacado de la película de dibujos animados Ferngully, porque además muchas de las escenas del bosque son idénticas.
A lo mejor soy yo, que soy rara, pero a mí me gusta ir al cine a que me cuenten una historia. Quizá he sido un poco dura, porque desde luego ‘Avatar’ no es ni mucho menos una película mala. No sé, está bien para ir a verla con niños, pero desde luego no para reflexionar sobre nada. Quiere transmitir un mensaje ecológico, pero sin profundizar; quiere describir una historia de amor imposible, pero que no emociona; quiere mostrar un posible mundo futuro en el que existen humanos despreciables, pero que no convence. Pero hay algo que desde luego consigue y que sospecho que era el principal anhelo de Cameron: quiere impresionar.
Nota: 6,5
“¡Qué bonita esa montaña flotante! ¡Y la jungla por la que están corriendo! ¡Qué bien está hecho el bicho volador! ¿Cómo se hará esta escena? ¿Habrá salido ya el videojuego?”. Éstos fueron algunos de los frecuentes pensamientos que tuve durante las tres horas de peli, que ganará todos los premios que tenga que ganar en cuanto a efectos especiales pero que tiene una historia bastante floja. El argumento parece sacado de la película de dibujos animados Ferngully, porque además muchas de las escenas del bosque son idénticas.
A lo mejor soy yo, que soy rara, pero a mí me gusta ir al cine a que me cuenten una historia. Quizá he sido un poco dura, porque desde luego ‘Avatar’ no es ni mucho menos una película mala. No sé, está bien para ir a verla con niños, pero desde luego no para reflexionar sobre nada. Quiere transmitir un mensaje ecológico, pero sin profundizar; quiere describir una historia de amor imposible, pero que no emociona; quiere mostrar un posible mundo futuro en el que existen humanos despreciables, pero que no convence. Pero hay algo que desde luego consigue y que sospecho que era el principal anhelo de Cameron: quiere impresionar.
Nota: 6,5
martes, 22 de diciembre de 2009
Y tú, ¿qué opinas?
Estoy cansada de escuchar que vivimos en una época donde la información es ‘sobreabundante’ y que eso nos lleva a la desinformación. Me han mandado libros y libros en la facultad sobre el tema. Internet se ve como una herramienta peligrosa -¡escondamos a nuestros hijos!- que terminará con el periodismo ‘serio’ (algún día comentaré lo que me parece este adjetivo para definir determinados periódicos). Para mí es todo lo contrario. Internet es… como decirlo… la ostia. La libertad de expresión nunca había sido tan evidente, tan innegable. Los que estamos viviendo este cambio somos unos privilegiados. Estamos en un momento de la historia en el que, como en cualquier otro, no dejan de pasar cosas pero que, por primera vez, casi todos las comentamos públicamente y no sólo con el vecino.
El ser humano moderno tiene la necesidad vital de dar su opinión*. Los medios de comunicación ya ni se plantean el no incluir una sección de participación ciudadana. Cada artículo produce reacciones tan rápidas que cuando uno se plantea interiormente qué es lo que piensa sobre algo ya puede encontrar miles de personas que lo han hecho antes. Facebook, twitter y demás redes sociales son herramientas que fomentan ese debate. Eso suele ser suficiente para muchos. Los blogs ya están para los que sufrimos de ‘incontinencia opinativa’ (y cada vez somos más, por cierto).
Comentarios
Todo este rollo viene a que, aparte de porque quiero escribir cosas relacionadas con el periodismo online para aprobar una asignatura, he leído el artículo que este domingo publicaba la defensora del lector de El País sobre los comentarios en la web de su periódico bastante interesante: Comentarios muy poco edificantes. Milagros Pérez Oliva transmite las quejas de muchos lectores que no ven publicados los comentarios que envían a pesar de ser respetuosos, mientras que otros mucho más salidos de tono sí que lo hacen. “Los correos recibidos plantean, en síntesis, dos grandes cuestiones: ¿Existe censura o criterios ocultos en la selección de los comentarios? Y, ¿son los lectores de El País tan de derechas como indica el tono de muchos de los comentarios que se publican?”, dice el artículo. Pero, ¿quién decide qué se publica y qué no?
Los periódicos tan influyentes como el grande de PRISA, que generan tantas reacciones, suelen contratar a empresas externas de moderación. Y éstas, que por lo visto tienen una capacidad para moderar 10.000 comentarios al día, aún no funcionan con demasiada precisión. En los medios más modestos suelen ser los propios redactores los que hacen esta selección. En fin, bajo mi punto de vista el artículo hace alusión a errores que, aunque existan y sean ciertos, son puntuales y no creo que tengan nada que ver con ningún tipo de censura o intereses ocultos, sino más bien con despistes, Aún es muy pronto, estamos ante la niñez de estos sistemas, y debemos confiar en su mejora.
*Claro que sólo hablo del hombre moderno que vive en los países ricos.
El ser humano moderno tiene la necesidad vital de dar su opinión*. Los medios de comunicación ya ni se plantean el no incluir una sección de participación ciudadana. Cada artículo produce reacciones tan rápidas que cuando uno se plantea interiormente qué es lo que piensa sobre algo ya puede encontrar miles de personas que lo han hecho antes. Facebook, twitter y demás redes sociales son herramientas que fomentan ese debate. Eso suele ser suficiente para muchos. Los blogs ya están para los que sufrimos de ‘incontinencia opinativa’ (y cada vez somos más, por cierto).
Comentarios
Todo este rollo viene a que, aparte de porque quiero escribir cosas relacionadas con el periodismo online para aprobar una asignatura, he leído el artículo que este domingo publicaba la defensora del lector de El País sobre los comentarios en la web de su periódico bastante interesante: Comentarios muy poco edificantes. Milagros Pérez Oliva transmite las quejas de muchos lectores que no ven publicados los comentarios que envían a pesar de ser respetuosos, mientras que otros mucho más salidos de tono sí que lo hacen. “Los correos recibidos plantean, en síntesis, dos grandes cuestiones: ¿Existe censura o criterios ocultos en la selección de los comentarios? Y, ¿son los lectores de El País tan de derechas como indica el tono de muchos de los comentarios que se publican?”, dice el artículo. Pero, ¿quién decide qué se publica y qué no?
Los periódicos tan influyentes como el grande de PRISA, que generan tantas reacciones, suelen contratar a empresas externas de moderación. Y éstas, que por lo visto tienen una capacidad para moderar 10.000 comentarios al día, aún no funcionan con demasiada precisión. En los medios más modestos suelen ser los propios redactores los que hacen esta selección. En fin, bajo mi punto de vista el artículo hace alusión a errores que, aunque existan y sean ciertos, son puntuales y no creo que tengan nada que ver con ningún tipo de censura o intereses ocultos, sino más bien con despistes, Aún es muy pronto, estamos ante la niñez de estos sistemas, y debemos confiar en su mejora.
*Claro que sólo hablo del hombre moderno que vive en los países ricos.
lunes, 21 de diciembre de 2009
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