sábado, 3 de octubre de 2009

Poema 20


Tenía que haber publicado esta entrada el 23 de septiembre, era más lo suyo, pero no se qué estaría yo haciendo ese día que se me pasó. Tenía que haberla publicado el 23 de septiembre porque quiero hablar sobre un poeta que murió ese día hace ya más de 35 años. Los periodistas a veces nos empeñamos en que sea el aniversario de la muerte, nacimiento o lo que sea de alguien para poder hablar de esa persona. Somos así de gilipollas.

Conocí a Pablo Neruda –al igual que a tantos otros poetas- de pequeña y gracias a mi padre, quien solía leerme poesías con tanta pasión que era imposible no sentirlas y no enamorarte de ellas. Descubrí que Veinte poemas de amor y una canción desesperada’ era una obra maestra después de leerla infinitas veces. Cuando leía estos poemas no había internet, y si lo había desde luego yo no tenía acceso, así que no descubrí que Neruda era un poeta reconocido hasta que no le vi en los libros de Literatura del colegio. -¡Papá! El de la poesía de ‘Me gustas cuando callas’ es famoso!! Le conoce más gente, no sólo nosotros...

Mario Benedetti -¡otro gran poeta!- le puso voz al número 20, uno de sus poemas más bonitos. Encontré el vídeo en youtube y no tiene desperdicio (no las imágenes, me refiero por supuesto al audio): Recomiendo darle al play mientras se lee el texto de abajo: http://www.youtube.com/watch?v=Wv3QSao7nEs

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 

 --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-No se qué le pasa ahora a este blog que resulta que con Internet Explorer no se ve bien, sólo se puede ver en Firefox... misterios informáticos!-

No hay comentarios: